DETALLES EN LA SEXTA NOVILLADA DE LA MÉXICO

SG1.4

CDMX, Mx / Reynaldo Palomares

Llego la sexta Novillada en la Monumental Plaza de Toros México, ante una mala entrada en una tarde calurosa y ventosa, con seis novillos de la ganadería de Real de Valladolid, desiguales en presentación y débiles destanado el tlaxcalteca Sebastián Macías quien dio merecida vuelta al ruedo con petición de oreja.

SEBASTIAN MACIAS.

Se inicio el festejo con mexicano, cárdeno nevado bragado con 402 kilos,  al que saludo con el capote, con la muleta con un socio gazapón sin fuerza y soso  le insistió y  logro muletazos de merito con una tanda bien lograda por derecha y por naturales, termino con bernardinas, con el acero certera estocada para  petición y vuelta al ruedo.

ARTURO SOTO.

El segundo de la tarde, exitoso, entrepelado bragado con 435 kilos, brego de inicio,  buen quite por tafalleras , con la muleta, con el novillo de poca fuerza y sin casta lo consintió y a base de actitud  logro dos tandas por derecha y otras tanta por naturales con la franela pegada al hocico, inesperadamente el juez mando un bocinazo, con el acero pinchazo y estocada para saludar en el tercio.

JORGE SALVATIERRA.

Con el tercero en turno, abreojos, cárdeno caribello bragado con 417 kilos, al intentar gaonersa fue alcanzado  se levantó sin mirarse el vestido , siguió con la misma suerte que resulto atropellada, con la muleta, el novillo mostró recorrido pero Jorge no le encontró la distancia logrando solo pases por los dos lados a cuenta gotas, lo pasaporto de estocada para irse en silencio.

JUAN PADILLA.

El cuarto fue futurista, negro zaino con 384 kilos,  al que brego sin mas, al novillo le falto castigo con la puya por lo que paso crudo al tercer tercio, trato de fijarlo sin éxito ante las embestidas descompuestas de la res que pedía lidia no toreo largo, lo mato aprovechando el viaje, silencio al irse.

ARTURO DE ALBA.

El quinto, democrático, cárdeno nevado con 425 kilos, un novillo sin fuerza y descastado al que nada le pudo hacer a pesar del empeño mostrado incluso fue alcanzado sin consecuencias, lo mato de pinchazo y estocada y un aviso, silencio.

SEBASTIAN SORIANO.

Cerro el festejo decisivo, entrepelado bragado con 407 kilos, le puso sabor a su labor con el capote y se lucio en banderillas galleando al novillo en los tres pares por lo que escucho diana en las alturas, con la muleta el novillo vino a menos por lo que a pesar de sus ganas y esfuerzo logro algunos pases de merito, con el acero lo calo para irse en silencio.