Admin agosto 11, 2019
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Teziutlan, Pu / Antonio Bautista

Interesante resulto ser la segunda corrida de feria en Teziutlán Puebla donde el reglamento taurino parece ser que se olvidó un poco. Y vamos, al ser una plaza de segunda (en aforo) parece ser que en afición andamos en tercera al dejar pasar ciertas cosas, y también en aprender otras.

La tercia que conformaban el español Eduardo Gallo, el de Querétaro Octavio García “El Payo” y el poblano Héctor Gabriel creo mucha expectativa en la afición, misma que respondió bastante bien al llegar a los ¾ de plaza en un ambiente bastante alegre, fresco y con intención de pasar una tarde de toros muy buena.
Los de Begoña respondieron aceptablemente mejorando en trapío y peso a diferencia de la corrida pasada. Pero siendo mas rigoristas quedaron a deber en emotividad y transmisión, ya que 4 de ellos vinieron a menos, y los toreros estuvieron por encima del encierro del Sr. Bailléres
En el primero toro vaya que se puso intenso el ambiente, al no poder matar su ejemplar E Gallo quien tuvo que abandonar el ruedo por una lesión en el abductor derecho; que después se supo, sufrió un desgarre. El payo, por orden de lidia y reglamento tuvo que entrar a matar al abre plaza. Pero no acertó correctamente con el acero ni con la espada de descabelle. En lo alto sonaron los 3 avisos y la gente al unísono con gritos de “TORO TORO” pedía que el toro fuese devuelto a los chiqueros. Pero este por reglamento, al ser el toro del 1er espada que ya no estaba, tenía que ser apuntillado en el ruedo y no se podía devolver a los corrales. (Por que no era el toro de O. G. EL PAYO) aunque este tuviera que cubrir el espacio del español.
Así fue como inesperadamente se convirtió la tarde en un mano a mano, entre El payo y Héctor Gabriel.
El payo estuvo muy bien con el primer toro de su lote, dejando 2 tandas por derecha que se sintieron mucho y que conectaron bastante bien en los tendidos, en el momento de la suerte suprema con una estocada ligeramente tendida el juez de plaza raramente mostró los dos pañuelos, y se sintió que le estaban regalando un apéndice, mismo que el torero entrego a su cuadra para dar la vuelta al ruedo, y asi convertirse en el triunfador de la segunda corrida de feria. Con su segundo mostró de la misma forma entrega, pero un toro con el que no pudo hacer mucho y al dejar otra estocada tendida el juez ahora sí, supo ver perfectamente que el toro se tenia que ir con las 2 orejas al desolladero.
Héctor Gabriel un torero que se ha ganado el cariño de la gente en el pinal, y que estuvo de un dulce con él. Presento con su primero mucha clase torera y se noto bastante el crecimiento del joven esteta, pases de muleta muy profundos y que conectaron bastante bien en el tendido. Un Héctor Gabriel que supo aprovechar muy bien su toro, el momento y el ambiente para lanzarse a matar y dejando una estocada en buen sitio, corto una oreja de peso, de mucho peso. Y aunque cierto sector del público pedía una segunda peluda para el poblano (vamos, si ya le habían dado una de cortesía al payo, Héctor se merecía la segunda también.) Esta no llego, y con una oreja que supo a triunfo el poblano dio la vuelta al ruedo recibiendo una ovación muy grande por parte de la afición. En su segundo toro lucio por navarras en el capote, un toro que parecía muy bueno que peleo en el caballo, pero desgraciadamente el toro dio una vuelta de campana y efectivamente como se esperaba, el toro se lastimo por el fuerte batacazo y eso impido que se le pudiera hacer más. Con un toro aplomado Héctor Gabriel intento sacar buenos trazos con la muleta, pero la condición de su toro hizo que no se pudiera hacer mucho y tuvo que tirarse a matar en 2 ocasiones, recibiendo una ovación en la salida al tercio que la gente le brindo.
El 6º toro de la tarde que normalmente es el segundo toro del 3er espada, genero sorpresa, por que como sabíamos que el turno de los toreros se había movido al ya no estar el primer espada, el toro que en teoría era del lote del español, por reglamento le correspondía a Octavio García “EL Payo” y este era quien lo tenia que torear y matar. Pero no fue así y ese “librito” que nos rige la fiesta brava, pues no existió y el tercer espada tuvo que lidiar 3 toros. No entendemos muy bien esta parte de la fiesta ¿Sera que fue por qué el payo tuvo que matar al toro que dejo el español en el ruedo? ¿O al juez se le olvido el orden de lidia y el reglamento? ¿O aun estamos muy novatos en la fiesta?
Y el cierra plaza se fue con aplausos al desolladero junto con el 2º y 5º de la tarde. Con una buena faena de Héctor Gabriel que no puedo consumar por la defectuosa espada.

No cabe duda que en los toros como en la vida. Nunca terminamos de aprender.