LA CATEDRA DE EL JULI CON “LICENCIADO” EN LA CORRIDA DE LA CULTURA

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Madrid, España / Sixto Naranjo

El diestro madrileño cortó una oreja  ante un gran ejemplar de Alcurrucén.

Traía la tarde aires de acontecimiento. Llegar hasta la Puerta de Autoridades se hizo insoportable. Paparazzis a la caza del famoso, aficionados de pretertertulia, curiosos y jubilados que merodean el coso venteño… Quien también se sumó a la tarde fue el viento. Enemigo número 1 del toreo después de algunos taurinos. Que se hubiese cerrado el Parque del Retiro horas antes del festejo nos hacía estar mosca por lo que podría azotar Eolo en Las Ventas.

En tarde de batiburrillo ganadero, abrió plaza un animal de Victoriano del Río al que algunos protestaron por ser la hora X del día D. Se picaron en quites El Juli y Ginés Marín. El duelo de generaciones se abría con el puñal entre los dientes.  Por córdobinas y verónicas primero Julián y la respuesta por gaoneras de Ginés. No se arredró El Juli, que volvió a la carga con unas chicuelinas de compás abierto que tuvieron ajuste. El toro tuvo su chispa en el inicio de faena. Recordó a sus hermanos de camada lidiados este miércoles. Dos tandas tuvo el de Victoriano, que aprovechó un centrado Juli para tirar de él por abajo. Largura y mando. Pero después, el toro se afligó pronto y la faena no acabó de despegar. Más cerrado en tablas hubo un serie al natural de uno en uno en el que la profundidad la marcó el torero. Un pinchazo y una estocada desprendida dejaron todo en una ovación que El Juli no salió a saludar.

Se protestó el poco perfil del primer toro de Alcurrucén. Hechuras poco aptas para Madrid. Después, el toro fue duró un suspiro. O menos que eso. En cuanto Ginés le presentó la muleta se vio que el toro de los hermanos Lozano era un animal simplón. Cansina su embestida. Sin raza, sin nada de nada. Se quedó en mitad de un muletazo y su pastueña condición no le hizo ni siquiera mirar la anatomía de Ginés que tuvo a escasos milímetros. Quiso alargar la faena el torero. No había motivos para ello. La estocada al segundo envite fue letal.

Tampoco se entendió que hubiese alguno que reprochara la presentación del tercero. Un precioso colorado de Alcurrucén. Se presintió su calidad en el capote y todo se confirmó en el inicio por bajo de El Juli. Ya erguido, dos tandas en redondo plenas de temple y ligazón. Al natural todo estalló en una tanda soberbia de gran profundidad. Y el toro respondiendo al mando de Julián. Otra tanda a derechas cumbre, que resolvió con un natural que acabó un circular. Los doblones finales desprendieron cara torería. Pero una estocada honda desprendida necesitó de un golpe de descabello. La oreja fue premio justo pero supo a poco después de lo visto. También fue justa la ovación con la que se despidió a ‘Licenciado’ de Alcurrucén. La cátedra de El Juli en el día de la Corrida de la Cultura.

El cuarto lució el hierro de Garcigrande y frenó en los primeros tercios de su lidia la euforia de la plaza tras la actuación de El Juli. Ginés lo midió en varas. Pero ni con esas. Muy cambiante en su comportamiento el toro del hierro salmantino. A una tanda en la que se desplazaba con cierta franqueza le seguía otra más aplomada. Y volver a empezar. Se puso Ginés al natural y en un parón del toro llegó el susto. Voló por los aires el torero y le buscó en el suelo el toro. No caló afortunadamente el pitón. Después no pudo haber conjunción. Se paró el toro, buscó el camino de tablas. Ginés se pegó el arrimón pero sin respuesta de su oponente. A la estocada, arriba, no se le pudo poner ni nun pero.

El viento a punto estuvo de jugarle una mala pasada a El Juli en el recibo de capote al altón quinto de Domingo Hernández. Le descubrió en un lance y no le dejaba poder armar la tela. Ginés volvió a la lona tras un intento de quite a la verónica. No hizo caso el toro al toque y se venció sobre el lado izquierdo. Hizo la ‘croqueta’ el torero mientras el toro se quedaba fijo en el capote. Otra vez cayó cara la moneda para Ginés. Pero un mal giro del animal en el inicio de faena pareció dejarlo dañado de la mano derecha. Algo que fue a más, como si tuviese dañadas después las dos extremidades anteriores por un pinzamiento. No pasaba más allá del cite, siempre reponiendo. Algunos respiraron aliviados mientras la mayoría maldecía la mala suerte del torero. Lo avió de una estocada. desprendida.

Se ovacionó la seriedad que traía el sexto de Victoriano. Por cuajo, el padre de los seis lidiados ayer por la vacada madrileña. Eso sí, siguió el patrón de aquellos. Bravo en el caballo con dos puyazos en su sitio de Agustín Navarro y después dos buenas tandas antes de que saltara el piloto de la reserva de casta. Ginés lo cuajó en el inicio de faena. Limpias las dos tandas a derechas. Cuando el toro se paró se diluyó todo.


FICHA DEL FESTEJO 

Madrid, jueves 24 de mayo de 2018. 17ª de San Isidro. Corrida de la Cultura. Lleno de ‘No hay billetes’.

Dos toros de Victoriano del Río (1º y 6º), bien presentados. Manejables pero a menos ambos. Dos de Alcurrucén (2º y 3º), desiguales de hechuras. Manso y apagado el segundo y de notable clase, profundidad y duración el tercero. Uno de Garcigrande (4º), de correcta presentación y rajado. Uno de Domingo Hernández (5º), altón y feo de hechuras y lesionado.

Julián López ‘El Juli’, ovación, oreja y saludos.

Ginés Marín, silencio, saludos y silencio.