Admin octubre 13, 2019
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Zaragoza, España / EFE

El banderillero Mariano de la Viña, herido de extrema gravedad en la corrida que se celebra este domingo en Zaragoza, ha tenido que ser reanimado hasta en tres ocasiones en la misma mesa del quirófano al entrar en la enfermería de la plaza en parada cardiorespiratoria.

Esta es la última información que trasciende a pie de enfermería, donde hay mucha preocupación por el estado del veterano subalterno, tanta que hasta Miguel Ángel Perera, que resultó herido también por el sexto toro, espera en la puerta del quirófano a que terminen de operar al compañero de plata.

Según fuentes próximas al herido, los doctores han conseguido estabilizarlo, y para ello han requerido de varias unidades de sangre y plasma debido a la fuerte hemorragia que sufrió tras el percance, y por la que entró en la enfermería en parada cardiorespiratoria.

En estos momentos sigue la operación de una aparente amplia y gravísima cornada en la zona del triángulo de Scarpa.

De la Viña resultó aparatosa y violentamente corneado por el cuarto toro de la tarde de la corrida que echó hoy el cierre a la Feria del Pilar de Zaragoza, cuando intentaba pararlo con el capote.

El toro, de la ganadería de Montalvo, se le cruzó en la querencia a tablas en el segundo capotazo y le prendió por el pecho, zarandeándolo violentamente hacia el terreno del tendido 1, donde le hirió en el suelo con una gravísima cornada aparentemente a la altura de la ingle.

Las cuadrillas se lo llevaron desmadejado mientras en la arena quedaba un amplio reguero de sangre del subalterno, tanta que hasta el propio Perera salió con un rastrillo para tratar de tapar el rastro que había dejado el compañero.

No habrá parte médico hasta el mediodía de este lunes

Los médicos que han atendido en la enfermería de la plaza y en la Clínica Quirón al banderillero Mariano de la Viña y al matador Miguel Ángel Perera, heridos hoy en Zaragoza, no emitirán parte sobre el estado de ambos toreros hasta mañana lunes.

El banderillero Mariano de la Viña, herido gravísimamente por el cuarto toro de la última corrida de la feria del Pilar, está siendo intervenido todavía en dicho centro hospitalario, mientras que ya ha concluido la operación que se le ha efectuado Miguel Ángel Perera.

Aunque no haya comunicación de los médicos, fuentes próximas al matador extremeño han asegurado a EFE que la cornada que le infirió el sexto toro de la tarde es extensa, aunque de las calificadas como “limpias”, sin afectación de vasos sanguíneos importantes.

La mayor preocupación es, por tanto, la que genera el estado de Mariano de la Viña, que, tras ser corneado brutalmente, ha entrado en la enfermería en paro cardíaco y con una considerable pérdida de sangre, por lo que ha necesitado de varias transfusiones para poder ser establizado e intervenido de urgencia antes de ser trasladado a la clínica Quirón para continuar con su asistencia.

Además de la cornada en el triángulo de Scarpa, que, al parecer, le ha roto la arteria femoral, el subalterno albaceteño, que ayer cumplió 51 años de edad, presenta otra herida más en la zona lumbar.